Advierten obsolescencia en las plantaciones de uva blanca sin semilla en la Cuarta Región

Un 50% de éstas superan los 20 años, lo que responde a un sistema productivo obsoleto que atenta contra costos, calidad del trabajo y cantidad de cajas por hectárea, explica experto.

“El 57,53% de las hectáreas de uva de mesa plantadas en Chile se encuentran en una situación cero (US$ 0) de retorno operacional (ingresos menos costos), o menos , esto es lo más grave de nuestra industria. Probablemente, ha cambiado un poco desde el año pasado hasta el actual, porque algunos productores pudieron haber arrancado o cambiado a variedades más productivas, sin embargo, haber llegado a esta situación sin atractivo económico, es un drama y si bien, pudo haber caído (dicho porcentaje) en el tiempo, entre un 10% y un 20%, sigue siendo una situación dramática”, expresó la Directora de iQonsulting, Isabel Quiroz, en el marco del Encuentro Regional de FEDEFRUTA celebrado en Ovalle.

Para la experta, lo anterior representa una compleja dicotomía, toda vez que, “siendo la uva de mesa la principal especie de nuestro país, la más atractiva y con la cual somos potencia en el mundo tanto en producción y exportación, nos encontramos en una situación grave, que no se puede sostener en el tiempo, porque ningún negocio puede mantenerse siempre en cero o menor a cero”, indicó.

Sin embargo, advierte que existe un 16,09% de las hectáreas en el país que obtienen un resultado operacional de más de US$ 7.000 por Há como retorno. “Probablemente, algunos nos dirán no es tan atractivo esa cifra, pero es un resultado que conlleva que está todo pagado y permite de alguna forma, poder mirar la temporada con otros ojos y también dentro de ese porcentaje, hay algunos productores que están por encima de los US$ 7.000 há, y por lo tanto, están haciendo un buen negocio”.

La pregunta es entonces; ¿es negocio la uva de mesa?

Para la experta sí. De hecho, sostiene que “hay productores que lo están haciendo muy bien, generando recursos”, pero apunta que, “su modelo de negocio tuvo que tener muchos ajustes para llegar a esos más de US$ 7.000 por Há y si sabemos que nuestra fruta es apreciada, apetecida, requerida y valorada, nosotros no podemos dejar que este negocio nos siga minando la posibilidad de hacerlo grande y sustentable en el tiempo”, afirmó.

En relación a las variedades, Isabel Quiroz afirmó que las uvas blancas sin semilla son las que arrojan los resultados más mediocres, en tanto, las rojas (que ofrecen como retorno sobre las US$5.000 a US$7.000 por há) están mejor, y aquí las variedades con semillas superan a las rojas sin semillas y a las verdes sin semillas.

REALIDAD PRODUCTIVA DE LA REGIÓN DE COQUIMBO

Para las uvas blancas sin semillas (3.518 Há), el catastró 2011 arrojó que un 80% está en situación cero o bajo cero, es decir, no están bien. Para este año, la experta cree que la situación mejoró, pero no exponencialmente, estableciendo como principal causa la obsolescencia de las plantaciones, con un 50% de éstas sobre los 20 años, lo que según explicó- responde a un sistema productivo obsoleto. “Ya los parrones no son productivos en términos de cantidad de cajas por Há, para ejecutar un buen trabajo, de patrones, de riego, etc”.

Para la Red Globe (2.129 Há) la situación mejora. Aquí el 81,01% se encuentra sobre los US$ 7.000 por Há. “Hoy día en la cuarta región la Red Globe es negocio, se pueden optar a patrones y otro tipo de injertos y clones que nos dan una producción –utilidad mucho mayor que en otras variedades. Además, es un sistema que está renovado”, agregó la Directora de iQonsulting.

En el caso de la uva de mesa Crimson (900 Há), el sólo 58% de los planteles supera los US$ 7.000 por Há, a pesar de que tiene una estructura de plantaciones bastante jóvenes, pero presentan problemas de color y de algunas variedades que arrojan dichos resultados.

Uva de mesa Flame (2.400 há) y negra sin semilla (900 há) también mostrarían resultados bastante ajustados, según explicó la experta.

A modo de conclusión, Isabel Quiroz dijo que existe una cantidad importante de superficie y por ende de agricultores que no son rentables en sus ejercicios. Esto se debería a falta de productividad (rango actualmente debería estar entre las 2.500 y 4.000 cajas/ha), falta de calidad (mayor proporción de calibres grandes y consistencia) y altos costos de producción, principalmente energía y mano de obra.

Sin embargo, advierte que el negocio de la uva de mesa de exportación es un buen negocio, pero requiere de apoyo para la reconversión, gestión, asistencia técnica y financiera.

Para conocer más detalles sobre esta presentación visite:
www.http://www.fedefruta.cl/regionales2012/Ovalle/charlas/Quiroz.pdf
Fuente: Fedefruta

No Comments Yet.

Leave a Reply

Message